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Diferencia entre fecha de caducidad y fecha de consumo preferente

BLOG DE MANIPULADOR DE ALIMENTOS Diferencia entre fecha de caducidad y fecha de consumo preferente 13 de junio de 2018
 

Parecen lo mismo, pero “fecha de caducidad” y “fecha de consumo preferente” indican conceptos diferentes. Sin embargo, una parte muy importante de los consumidores consideran que, a partir de la fecha que aparece en el envase, el producto no se debe consumir. De esta forma, hacen una lectura que iguala ambos términos, sin reparar en su distinto significado.

Uno de los problemas asociados a esta incorrecta interpretación de las fechas en los envases es que termina provocando un enorme desperdicio de comida. De acuerdo a los expertos, llegamos a tirar a la basura una media de 300€ anuales en comida que aún podríamos aprovechar. Algo que es, económica y moralmente, inexcusable.

Según encuestas realizadas en el Reino Unido, la confusión parece producirse por el formato de la leyenda que aparece en los envases. Esta suele indicar una fecha, un día y mes o un mes y año, y el consumidor solo repara en los números, sin fijarse en la frase que los acompaña: “fecha de consumo preferente” o “fecha de caducidad”.

De esta forma, su reacción es tirar el producto cuando ha sobrepasado la fecha que aparece, cuando solo debería hacerlo si se refiere a la caducidad, que marca el momento en que se rebasa el límite de seguridad del alimento.

Hay que tener en cuenta que ciertos tipos de alimentos no necesitan indicaciones de fecha de duración. Son, por ejemplo, las frutas y hortalizas frescas sin procesar, vinos, productos de panadería de consumo inmediato, sal de cocina y vinagres, azúcar, productos de confitería elaborados casi de forma exclusiva con este ingrediente o gomas de mascar.

Y sin más introducción, veamos las diferencias entre uno y otro concepto…

 

¿Qué es la fecha de caducidad?

La fecha de caducidad establece el momento a partir del cual es producto no debe consumirse. El motivo es que empieza a ser peligroso para la salud y, por lo tanto, no es adecuado para comerlo.

Sin embargo, hay que recalcar que el producto sigue siendo apto para el consumo hasta el mismo día que aparece en la fecha. O sea, no porque lo compremos el mismo día que va a caducar significa que sea menos seguro.

El uso de este tipo de aviso sobre la caducidad se da, especialmente, en aquellos alimentos muy perecederos desde el punto de vista microbiológico. Son, por ejemplo, los pasteurizados (leche, yogur, cremas), y las carnes o envasados al vacío.

Dado el riesgo que estos alimentos pueden suponer para la salud tras un corto periodo de tiempo, se ha establecido la necesidad de marcar en los envases la fecha de caducidad. Esta información debe completarse con una descripción de las condiciones de conservación del alimento.

¿Qué es la fecha de consumo preferente?

El concepto que suele causar más confusión entre los consumidores el de Fecha de Consumo Preferente. Este se refiere al tiempo en el cual el producto, sin abrir, mantiene todas sus propiedades siempre que se haya guardado de la manera adecuada.

Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre con la caducidad, pasada la fecha de consumo preferente el producto no va a conllevar ningún riesgo para la salud, aunque pueda haber perdido alguna de sus propiedades.

El uso más habitual de esta fecha se da en alimentos como el aceite, las legumbres, los purés, las cajas de leche o las conservas.

En el caso de las latas, en cualquier caso, es conveniente comprobar algunos aspectos antes de consumirlas. Así, hay que comprobar que no presenta ningún tipo de golpe o abolladura. Tampoco debe presentar hinchazón. En cualquier de estos casos, lo mejor es desechar el producto.

Las maneras de presentar la “Fecha de Consumo Preferente” son variadas. Podemos encontrar la frase “consumir preferentemente antes del…”, cuando se especifique el día, o “consumir preferentemente antes del fin de o de finales de…”, en los demás casos.

En general, en los alimentos cuya duración sea inferior a los tres meses, solo se suele indicar el día y el mes. Para los periodos de duración entre tres y dieciocho meses, bastará indicar mes y año. Por último, para alimentos cuya duración supere los dieciocho meses, bastará con indicar el año.

¿Qué es la vida útil de un alimento?

Se denomina vida útil de un alimento al periodo de tiempo que va desde su elaboración hasta el momento en que deja de tener una calidad aceptable para su consumo.

La vida útil, de esta manera, marca el tiempo durante el alimento en cuestión es apto para ser consumido o, en otros casos, el periodo durante el que mantiene unas características sensoriales, funcionales y nutricionales aceptables.

Todo esto viene recogido en el Reglamento UE 1169/2011, que marca la normativa sobre el etiquetado a nivel de la Unión Europea. Esta ley marca todas las obligaciones de la industria alimentaria sobre la fijación de las fechas de caducidad y las de consumo preferente.

¿Y si se ha abierto el envase?

Sin duda, todos hemos escuchado advertencias sobre los envases que encontramos abiertos en las tiendas. Lo cierto es que tienen una base cierta en relación con la seguridad alimentaria.

Tanto las fechas de caducidad como las de consumo preferente están establecidas partiendo de unos parámetros de almacenamiento y conservación concretos. Igual que a nadie se la ocurriría coger un producto de la sección de refrigerados que estuviera colocado, por ejemplo, con los de limpieza, no deberíamos tampoco comprar los que tengan el envase abierto.

La cuestión es que, en ese caso, los parámetros establecidos por el fabricante se han vulnerado. Esto puede provocar que la vida del producto se acorte considerablemente. De hecho, si leemos con atención las etiquetas, en muchos artículos aparecen las condiciones de conservación una vez abierto el envase del producto.