Normativa Alérgenos

¿Cuánto dura un alimento congelado?

BLOG DE MANIPULADOR DE ALIMENTOS ¿Cuánto dura un alimento congelado? 15 de abril de 2018
 

A la hora de cocinar y preparar alimentos que después van a ser ingeridos, hay una serie de cuestiones y dudas generales que siempre suelen repetirse. De entre ellas, la cuestión estrella que cosecha más preguntas e interrogantes suele tener que ver con la duración de los alimentos congelados.

¿Sabemos cuánto dura un alimento congelado? ¿Es conveniente que lo sepamos? ¿Desconocer esta información puede suponer un riesgo para nuestra salud?

Efectivamente, estas cuestiones son muy importantes y no es recomendable que cocines y trates alimentos sin conocer los detalles relativos al congelado de los alimentos que después vayas a ingerir. A continuación, te explicamos las claves fundamentales que necesitas saber.

 

Plazos de cada alimento

La congelación de los alimentos depende de las tipologías de alimentos a las que pertenezcan las piezas en cuestión. Y es que es importante entender que los productos que congelamos están hechos de tejidos e ingredientes diferentes, por lo que debemos respetar los plazos de congelación diferentes de acuerdo a si hablamos de carnes, pescados, frutas, verduras, cereales o dulces.

Carnes y pescados

Dentro de la categoría de carnes y pescados, también hay divisiones muy variadas en cuanto a los plazos y tiempos durante los cuales es recomendable conservar piezas congeladas.

En lo que a carne respecta, es la carne de ave la que más margen de duración ofrece. Un pollo congelado, troceado o entero, puede mantenerse en buen estado hasta un año entero.

Sin embargo, en el caso de las carnes de vaca, de cordero, de ternera o de cerdo; los plazos varían bastante. Los filetes deben congelarse de 6 a 12 meses, las chuletas tienen un margen de 4 a 6 meses y las carnes asadas duran en buen estado de 4 a 12 meses.

En cuanto al congelado de las piezas de pescado, es el marisco el que mayor margen ofrece (de 3 a 12 meses). Al marisco le sigue el pescado crudo (de 3 a 8 meses) y finalmente, el pescado cocido con un plazo máximo de congelado de 3 meses.

Cereales y dulces

Los alimentos hechos de cereales también experimentan variaciones en cuanto a la duración máxima recomendable para mantenerse en el congelador.

El pan es el alimento hecho de cereal que menos dura en el congelador y que peor conservación tiene (2 meses), mientras que las galletas y pastas (macarrones, espaguetis, tallarines, raviolis, etc…) duran 6 meses, aproximadamente.

En cuanto a los dulces, debes tener especial cuidado con los ingredientes que conforman los dulces que congelas. Si tus dulces están hechos de lácteos, es muy probable que no se conserven en buen estado durante más de 6 meses. Sin embargo, el resto de dulces pueden conservarse en perfecto estado hasta 1 año.

Frutas y verduras

Del mismo modo que las tipologías anteriores, no todas las frutas y verduras aguantan el mismo periodo de tiempo en el congelador.

Las frutas, las hortalizas y los zumos, por lo general, suelen conservarse en buenas condiciones hasta un año. Un ejemplo de este tipo de frutas de larga duración en el congelador son los albaricoques, las ciruelas, los higos, los arándanos o las fresas.

Sin embargo, no todas las frutas resisten igual la congelación, y las frutas cítricas empiezan a deteriorarse a los tres meses de haber sido congeladas.

Por lo tanto, presta especial atención a los limones, naranjas, limas, pomelos y frutas semejantes que vayas a congelar.

En cuanto a las verduras, la mayoría de ellas pueden conservarse en buen estado en el congelador durante 12 meses (guisantes, habas, tomates y judías verdes; por ejemplo). Sin embargo, hay otro tipo de hortalizas que resisten en buenas condiciones durante un periodo de tiempo bastante más reducido.

Estas hortalizas de poca durabilidad son las patatas (4 meses), los pepinos (10 meses), la remolacha (6 meses) o el repollo y la zanahoria (ambas durante 8 meses).

También es importante que sepas que no debes congelar ensaladas, puesto que las hojas de lechuga congeladas pierden todo tipo de propiedades que puedan contener y, al ser tan finas, se convierten en paredes de hielo que se rompen con muchísima facilidad.

Tampoco debes congelar huevos con cáscara, ya que al crecer el volumen del contenido de los mismos, éstos explotarán y se desperdiciarán por completo. Por lo tanto, si quieres congelar huevos, te recomendamos que lo hagas utilizando recipientes para cocinar magdalenas, separando la yema de la clara o batiendo la yema y la clara, elaborando así la mezcla para tortillas y revueltos.